lunes, diciembre 24, 2012

NUEVO CICLO


21 Diciembre del 2012 
   Eran las ocho de la mañana en Alemania.  La calle era un auténtico campo de batalla, los vehículos colisionaban unos contra otros, las paredes enfundadas en grafitis proclamaban gritos de guerra, los árboles exhalaban su último aliento tras la nube tóxica de la contaminación. Máquinas y animales invadían la ciudad en un torbellino de ruidos sin sentido. Las personas se sentían de mal humor, chillaban furiosas al cielo o se enfrascaban en interminables peleas descargando todo su malestar sin saber exactamente qué lo provocó o a quién se dirigían. Todo en conjunto formaba una estampa terrorífica.

  He indicado que ésto sucedía en Alemania, aunque para ser más exactos, estaba sucediendo en todas las ciudades del mundo. Pero es aquí donde se encontraba Umarmung con su perro Hug, éste saltó a la cama y con rápidos lametones en la cara despertó a su amo, al abrir Umarmung sus ojos vió cómo Hug movía su cola sin cesar de alegría; apagó el despertador, se desperezó e inmediatamente se dirigió a asearse.

- ¡Hoy será un día duro Hug!
- ¡Wouf wouf! -ladró su fiel compañero expectante y listo para atender a órdenes.

  Urmarmung se enfundó sus baqueros desgastados, una camiseta negra y su cazadora de cuero. Con un sólo chasquido de sus dedos, Hug se situó a su izquierda, siguiendo así sus pasos pero ligeramente tras él.  Salieron de la casa y el paisaje que encontraron era desolador, Urmarmung miró a Hug, Hug miró a Urmarmung y emprendieron el paseo. Lo primero en toparse con ellos fue una mujer que gritaba sin sentido.

- ¡Apártate de mi camino estúpido! ¡me das asco! ¡quita tu chucho pulgoso de la vía!

  Urmarmung hizo oídos sordos y la abrazó. Ella se resistió intentando escapar mientras iba dando gritos de auxilio, ella sintió un fuego abrasador pero cálido y tras un minuto que pareció eterno, comenzó a decir:

- Nadie me quiere, en mi trabajo no me valoran, no encuentro sentido a mi vida.

  Urmarmung la abrazó aún más fuerte hasta que la mujer comenzó a sollozar y finalmente quedó relajada y en silencio. Sólo entonces la soltó, ella le agradeció el gesto, se despidieron y continuaron cada uno su camino.

  Más adelante, se fijó en un accidente de tráfico, un hombre estaba malherido y Urmarmung no se lo pensó dos veces y corrió a socorrerle. Le abrazó largamente hasta que las heridas fueron progresivamente desapareciendo y el hombre anodadado, sólo pudo sonreír a Urmarmung, éste le devolvió la sonrisa y continuó su camino.

  Al mismo tiempo, la mujer que minutos antes había gritado a Urmarmung, ahora iba compartiendo con otros malhumorados los beneficios del abrazo. Comenzando así una cadena de abrazos. No paraban de encontrar motivos para abrazar: los árboles volvían a recuperar la vida, las farolas destrozadas a golpes ahora se recomponían como arte de magia, tras el paso de los abrazos renacía la paz e iba apoderándose del ambiente, reluciendo más los colores y suavizando los sonidos estridentes.

- Ahora nos vamos a algo más difícil Hug.

  Y emprendieron el camino hacia la central eléctrica. Allí todo funcionaba a pleno rendimiento, Urmarmung no se lo pensó dos veces y abrazó una de las chimeneas que expulsaban humo negro y tras unos minutos de abrazo, ésta se paró, dejando de este modo un aire limpio y claro.

  Así siguieron hasta la noche, siendo conscientes de que la cadena de abrazos se estaba extendiendo en todo el planeta, alcanzando a políticos, personas de todas las razas y culturas e incluso llegó al polo norte donde un oso estaba a punto de atacar a un husky, pero de pronto, su ira se aplacó y le invadió el amor, dando un fuerte abrazo al asustado perro. 

  Llegaron agotados a la casa, era momento de recompensar a su fiel canino por haber estado junto a él todo el día, le puso su comida favorita, pero Hug la olfateó y le miró expectante.

- ¿No tienes hambre Hug? -preguntó intrigado Urmarmung, miró la cara de Hug y éste le miraba atento moviendo su cola - ¡Ah, ya sé lo que necesitas! - Y entonces Urmarmung abrió sus brazos y Hug saltó alegremente, feliz de estar en los brazos de su querido amo.




1 comentario:

  1. Al ver el título pensé que sería una entrada más personal y reflexiva. Sobre ésta, ya dí mi opinión cuando su lectura. ;)

    ResponderEliminar